Blog

Familia numerosa…

Tardé mucho en decidirme a escribir, hoy lo hice, motivada por esta cuarentena (covid-19) y por la desbordante cantidad de pensamientos en mi cabeza.

¿Será que solamente yo me siento así? Por ahora creo que me domina la ansiedad -mas de lo normal-; las bebés jugando con todo lo que encuentran, estamos escuchando música, mientras mi hija adolescente platica con sus amigas en su celular. Sofi, tiene mucho que contar.

Constantemente me «evaluó» sobre que tan buena madre soy. Siempre midiendo mi desempeño con la regla que ha impuesto mi madre. Mi psicóloga dice que no debo ser tan dura conmigo misma, pero lo que sucede es que no valoro mis esfuerzos, resultado de la baja autoestima que vengo arrastrando de toda la vida. Y es que, ¿quien determina qué es lo correcto?, ¿quien como madre es perfecta?, ¿en qué punto de la vida se nos da un manual donde dice exactamente cómo ser, qué decir, cómo actuar con nuestros hijos? Si finalmente todos son diferentes, cada una con su carácter, su humor, su temperamento, y las diferencias de edades entre ellas. Pero bueno, se dice que damos justo lo que tenemos dentro o lo que se nos fue dado en nuestra niñez; y está bien, solo que debe llegar un punto de nuestra evolución donde hay que hacer conciencia sobre quienes somos y así poder mejorar como personas y como resultado de este gran esfuerzo, mejorar como madres, después de todo estando bien yo, como resultado estará bien mi familia.

Sigo haciendo lo posible por mejorar como persona, pido ayuda (psicóloga) ya que a veces mis emociones son demasiado abrumadoras y en un punto determinado me controlan. Escuché a un compañero de algún grupo de autoayuda designar a esta sensación de falta de control como «discapacidad emocional». Vaya que si, pero en este viaje de aprender a manejar lo que siento, es totalmente necesario «sacarlo de mi sistema» para que no siga enfermando mis pensamientos y es que el «encierro físico» (cuarentena) es peor con este encierro emocional, esas ganas de huir, de gritar, de explotar y de evadir todo, se siente todo al mismo tiempo, miedo, incertidumbre por lo que va a suceder mañana, ansiedad por la falta de empleo y la disminución de un ingreso económico que hasta ahora había sido constante.

No sé si solo yo me siento asi, en caso contrario, quiero que sepas que en este dolor emocional de alguna forma es compartido.

Pero bueno, me ayuda mucho pensar que tanto lo bueno como lo malo siempre terminan por pasar, solo es cuestión de paciencia y mucha fe, y claro, ocuparse en vez de preocuparse. Son cosas que practico día con día.

Por lo mientras agradecida porque ya esta terminando un día mas, y aquí a un lado mío esta mi familia sana y contenta. Seguiré viviendo un día a la vez.


Sigue mi blog

Recibe nuevo contenido directamente en tu bandeja de entrada.

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar